JEAN GUFFROY (IRD, Orleáns, Francia,. jean.guffroy@orleans.ird.fr)
El material cerámico objeto de la presente ponencia, perteneciente al estilo conocido como corrugado, se localiza de forma discontinua en toda la periferia de la cuenca amazónica, desde el río Grande del Sur, en Brasil, hasta la península Guajira, en Colombia. Tal distribución no puede explicarse solamente por la dispersión de un único grupo, como propuso Betty Meggers respecto a los Tupi Guaranis, si bien tampoco parece responder a simples convergencias o fenómenos de difusión.
En este sentido, el estudio del mapa de distribución de los grupos de la familia lingŸística Jíbaro en Ecuador muestra una correspondencia clara con las áreas de dispersión del material corrugado en dicha región. Esta correspondencia se establece fundamentalmente respecto a las siguientes zonas: el Oriente, desde el río Marañon (fase Rentema de Bagua, Bracamoros del Chinchipe) hasta el río Sangay (fase Huapula) y, más al Norte, los dos lados de la frontera con Colombia (Cuayabeno, fase Meseta de San Agustín); así como las valles más occidentales, en Loja (Paltas), y las cabeceras de los ríos costeros, en Esmeraldas.
La relación de esta cerámica con la instalación de poblaciones prehispánicas de la familia lingŸística jíbaro se encuentra confirmada por los análisis de los etnohistoriadores, así como por la relativa contemporaneidad de aparición de estos complejos, a finales del primer milenio de nuestra era, y las fuertes rupturas culturales que intervinieron en todos estos sectores.
El estudio de la diversidad interna del material integrado dentro de este Horizonte permite poner en evidencia ciertas diferencias regionales, así como la existencia de influencias exteriores. Permite también adelantar nuevas hipótesis sobre las modalidades de dispersión de este estilo y los importantes movimientos de población que tuvieron lugar, en diversas épocas, dentro de la cuenca amazónica.